El día 19 de marzo, es un día de especial significado para nosotros. Celebramos el día de San José y el Día del Padre, dos figuras muy importantes en nuestras vidas.
Este año, lo hemos vivido de una forma especial ya que, como nos encontramos en año jubilar en el que se nos invita a ser peregrinos de esperanza, hemos tenido más presente la figura de San José. Por ello, a lo largo de todo este mes, cada clase está recibiendo una visita muy especial, la de un gran peregrino de esperanza. Se trata de la peregrinación de una imagen de nuestro querido San José por las diferentes clases de nuestro colegio para acercarnos más a su presencia.
La presencia de San José en nuestras clases ha sido una oportunidad para reflexionar sobre los valores que San José nos enseña, valores como la humildad, el sacrificio y la confianza en Dios. Esto nos ha hecho recordar que, en medio de todas nuestras dificultades, siempre podemos encontrar esperanza si tenemos confianza en el Señor.
Además, para celebrar bien este día, hemos participado en una Eucaristía, donde hemos dado gracias a Dios por la intercesión de San José, confirmando nuestro compromiso de caminar juntos en la esperanza.
Esta misa ha sido un momento de oración y unión para nosotros, en el que hemos fortalecido nuestra fe y hemos pedido a San José que su ejemplo nos inspire a continuar nuestro camino confiando y sabiendo que, como él, podemos hacer frente a cualquier cosa si vamos de la mano de Dios.







