Algunas de las actividades que nuestro proyecto Trust tiene planificadas para este curso escolar intentan acercar a nuestros alumnos a la cultura británica.
Esta vez, más concretamente, nos hemos acercado a la cultura escocesa. Esa cultura del norte del país de la cual nos llegan referencias, a través del cine y la televisión, sobre su misterioso monstruo del lago Ness o las tierras altas con sus habitantes, los Highlanders.
Hemos querido presentar la poesía de un autor, Robert Burns, que representa esa pasión por la cultura propia de una tierra, esa cultura que define nuestra originalidad y que nos hace diferentes a ese mundo global que muchas veces nos intentan imponer las culturas mal llamadas “superiores”.
Cada 25 de enero, se conmemora el nacimiento de este poeta escocés y se hace de una manera entrañable: reuniones familiares o de amigos homenajeando las tradiciones escocesas y la poesía en lengua escocesa. Los elementos claves de esta fiesta son varios:
La comida: el “Haggis”. Es un plato escocés muy condimentado y de sabor intenso. Normalmente se elabora a base de asaduras de cordero u oveja (pulmón, estómago, hígado y corazón) mezcladas con cebollas picadas, harina de avena, hierbas y especias, todo ello embutido en una bolsa hecha con el estómago del animal y cocido durante varias horas.
El atuendo: el kilt. Lo que en tiempos lejanos fue la ropa habitual de los habitantes de aquellas tierras hoy se ha convertido en la indumentaria propia de las celebraciones. Una manera de entender la elegancia y el orgullo de sentirse escocés.
La poesía: Robert Burns. Si este escritor defendió toda su vida con sus palabras y sus poemas la identidad de un pueblo, hoy se ha merecido el puesto que tiene como representante de la identidad cultural de Escocia.
¡Feliz noche de Burns!







