Combinación de aprendizaje, deporte y convivencia es lo que buscábamos, desde el Departamento de Educación Física, con la orientación deportiva que el pasado martes 27 de octubre los alumnos de 3º y 4º de Educación Primaria compartieron en el Parque Atalaya.
Esta actividad tenía el objetivo de fomentar la cooperación y potenciar la capacidad de observación mediante una propuesta dinámica y participativa. Permitió a los alumnos disfrutar de una jornada al aire libre a la vez que ponían en práctica su capacidad de orientación espacial con la ayuda únicamente de un mapa. La toma de decisiones en equipo fue fundamental para realizar la prueba en el menor tiempo posible.
Con el mapa ya en mano y una gran dosis de alegría, se organizaron por parejas para localizar las balizas repartidas estratégicamente por todo el parque. Pusieron en marcha sus ideas y, a lo largo del recorrido, buscaron la mejor estrategia para interpretar el plano, analizar el terreno y planificar rutas, siempre con la emoción de encontrar el siguiente punto.
Cada baliza se convirtió en un pequeño reto que les impulsaba a seguir avanzando, demostrando que el esfuerzo compartido y la comunicación eran claves para alcanzar la meta. No se trataba de una competición, pero ninguno dudó en ofrecer ayuda a los compañeros que tenían mayor dificultad para encontrar alguna baliza.
El Parque Atalaya resultó ser el escenario ideal para esta propuesta educativa y deportiva: un espacio seguro, cercano y con gran variedad de elementos naturales y urbanos. En este entorno, los alumnos no solo pusieron a prueba sus habilidades, sino que también descubrieron la importancia de confiar en sus compañeros y disfrutar del proceso de aprendizaje fuera del aula.
Al finalizar la jornada, todos regresaron al colegio con la satisfacción del objetivo cumplido, muchas anécdotas que contar y la alegría de haber vivido una experiencia diferente, en la que aprendieron, se divirtieron y reforzaron los lazos con sus compañeros.







