¿Y si la santidad comenzara con algo tan sencillo como hacerle un sitio a alguien a nuestro lado?
Con esta idea vivimos en nuestro cole la fiesta de Holywins, un encuentro especial en el patio central en el que descubrimos que caminar hacia Jesús es mucho más bonito cuando lo hacemos juntos.
Bajo el lema del curso, “Como hermanos”, recordamos que no necesitamos ser perfectos ni hacer cosas extraordinarias para ser santos. Basta con aprender a mirar al otro con los ojos de Jesús, tender una mano, compartir lo que tenemos, perdonar, acompañar y conseguir que nadie se sienta solo.
La celebración nos regaló una imagen llena de significado. Los grandes protagonistas fueron los pequeños de 4 años que, vestidos de blanco como símbolo de la luz y de su deseo de seguir a Jesús, formaron un gran corazón marcado por valores franciscanos que nos recuerdan que, aunque somos diferentes, todos tenemos un lugar y algo valioso que aportar a esta gran familia que es nuestro colegio.
También nos acompañaron cuatro santos franciscanos: San Francisco de Asís, Santa Clara de Asís, San Antonio de Padua y San Maximiliano Kolbe. Sus testimonios nos acercaron a cuatro maneras de vivir el Evangelio: sembrar paz, vivir con sencillez, compartir con generosidad y amar incluso en las dificultades.
La cuerda que los fue uniendo simbolizó esos lazos invisibles que nos convierten en hermanos, y los corazones colocados en el mural representaron los valores que queremos llevar a nuestra vida cotidiana.
La celebración continuó en las aulas, donde cada clase profundizó en la vida de un santo mediante distintas dinámicas y actividades, buscando inspiración para convertir sus enseñanzas en pequeños gestos concretos.
Porque la santidad no es una meta que alcanzamos solos, sino un camino que recorremos juntos. ¡Todos estamos llamados a la Santidad!







