#RockYourSocks, #nosoyYoeresTú… son algunos de los hashtag usados para visibilizar las barreras sociales y prejuicios que no ayudan a la inclusión real de las personas con Síndrome de Down.
Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down. Esta fecha no es casual: hace referencia a la trisomía del cromosoma 21 (21/3), una condición genética que implica tener una copia extra de este cromosoma. Y eso no es más que un pequeño ingrediente extra en la RECETA de la VIDA.
A lo largo de la semana, nuestro colegio se ha unido a esta iniciativa, llevando a cabo una serie de dinámicas para la concienciación de nuestro alumnado. Hemos podido acercarnos más a esta realidad entendiendo que son personas como nosotros, con capacidades, sueños e ilusiones. Desde el respeto, la empatía y la inclusión, hemos coloreado calcetines dispares y los hemos colgado en nuestras clases.
En este día se ha hecho muy popular la iniciativa de llevar calcetines desparejados. Porque los calcetines, por su forma, recuerdan a los cromosomas, y al usarlos diferentes se simboliza la diversidad, la aceptación y el respeto hacia lo distinto. Es una forma sencilla, visual y divertida de mostrar apoyo, además de servir como punto de partida para hablar sobre inclusión en colegios, familias y entornos sociales. Y eso hicimos todos nosotros el pasado viernes, venir al cole con nuestros mejores calcetines, pero dispares, algo que nos hizo mucha ilusión por el sentido con el que lo hacíamos.
A veces no hace falta hacer grandes cosas para cambiar algo: basta con mirar de otra manera. Entender, escuchar y aceptar. Porque al final, todos queremos lo mismo: SENTIRNOS UNO MÁS. Cada persona tiene algo valioso que aportar, y cuando incluimos, no solo cambiamos vidas: construimos un MUNDO MEJOR para todos.
Por ello, nosotros nos sumamos a CREER y hacer ver que la DIVERSIDAD SUMA y nos ENRIQUECE y hace que todos tengamos algo importante que aportar en lo que construimos día a día: nuestra huella social.
CONTIGO… ¡Calcetines desparejados!







