Los que conocéis nuestro colegio sabéis bien de la rampa que da acceso a calle Fresca por la que hemos subido y bajado tantas generaciones. Este año esta situación de emergencia también ha posibilitado mejoras en el colegio. Una de ella es el toldo que hemos colocado en una parte de la rampa para que todos podamos sentir la sombra en los días de calor y resguardarnos bajo él en los días de lluvia. Es un signo también de esas manos protectoras que quieren ser nuestro colegio para todos. Manos que se apoyan en otras más grandes y llenas de amor, las del Señor Jesús.

MIRAR, ALABAR, REPARAR: CELEBRAMOS EN FAMILIA LA FRATERNIDAD DE SAN FRANCISCO
Hay algo que nunca cambia en nuestro colegio: los momentos de celebración en familia. Cuando llega octubre, sabemos que comenzamos la rutina de verdad porque






